Cinquillo

Entre los juegos de casino olvidados que analizamos, no podemos olvidar uno de los juegos más populares en España. Una práctica que, a lo largo de los años, sigue siendo popular entre jóvenes y mayores. Nos referimos al cinquillo.

Historia del juego.

El juego de cartas del cinquillo es de origen español, que deriva de otro juego llamado Zanga. Este juego se empezó a jugar en la zona de Andalucía y Canarias. Después se fue extendiendo al resto de la península española.

Le siguieron diferentes versiones, entre ellas el Cinquillo. Es uno de los juegos más populares en España por su sencillez y por la facilidad con la que se puede desarrollar y enseñar a otros interesados en el juego de cartas.

En los casinos ha durado muy poco, porque a pesar de su sencillez tiene peculiaridades que hacen difícil integrarlo en la oferta de una sala de juego ordinaria. En algunos casinos online sigue estando disponible.

Puedes ver más juegos de cartas clásicos aquí: Juegos de Cartas Clásicos.

Cual es el objetivo del juego?

El objetivo del Cinquillo es colocar las cartas de la mejor manera posible en las columnas de cada palo y ser el primero en quedarse sin cartas. Para ello, es importante no tener cartas muy altas de cada palo, para no tener que esperar hasta el final para ponerlas sobre la mesa.

Qué necesitamos?

  • Baraja de naipes española de 40 o 48 cartas.
  • Un tapete.
  • Unas fichas de casino o cualquier cosa para apostar.
  • De 2 a 8 jugadores (solo una baraja).

Cómo se juega al cinquillo?

El cinquillo es un juego muy fácil de jugar y casi cualquiera puede aprender sus reglas, incluso los jugadores más jóvenes. En general, es un juego para personas mayores, ya que es más fácil de jugar y no requiere demasiada memoria o estrategia.

Es un juego que ha tenido poco éxito en los casinos. Es un juego muy popular entre los que juegan con baraja española y se utilizaba en los salones de juego para realizar torneos en salas privadas. Fue bastante popular, sobre todo en los primeros años, y luego fue sustituido por juegos más interesantes para el nuevo público.

Es difícil encontrarlo en las mesas de una casa de apuestas normal. Una partida puede durar bastante tiempo dependiendo de la variante que se juegue. Además, no es posible que los jugadores cambien de asiento en cualquier momento como en otros juegos actuales.

Los jugadores hacían sus apuestas al principio de la partida y hasta el final de la misma no podían ser relevados. Por ello, en algunas salas se mantenía un marcador para registrar las partidas ganadas o los puntos de cada partido.

Esta puntuación no es universal, sino que fue fijada por cada casino a su propia discreción. Pero esto también significaba que era aún menos probable que se cambiara de lugar hasta que se alcanzara la puntuación establecida. Esto podría llevar varias partidas seguidas, y no aporta la frescura e inmediatez que buscan los salones recreativos hoy en día.

Por ello, el Cinquillo es un juego que se puede practicar en casa, y las familias suelen reunirse en días especiales para jugar a este tipo de juegos. Como hemos dicho, es uno de los primeros juegos que aprenden los niños por su sencillez, aunque hay versiones en las que hay más dificultades.

Antes de empezar a jugar debemos conocer cual es la jerarquía de las cartas:

  • Rey
  • Caballo
  • Sota
  • Siete
  • Seis
  • Cinco
  • Cuatro
  • Tres
  • Dos
  • As

Sabiendo esto, hay que decir que el Cinquillo es un juego en el que todas estas cartas deben colocarse en el tapete en este orden, por palo. Hay tapetes especiales que indican la colocación de las cartas y la columna en la que debe ir cada palo, pero en general no importa.

Los cuatro palos deben ordenarse verticalmente desde el Rey hasta el As, que es el objetivo de los jugadores. Para ello, primero hay que decidir quién va a empezar, y a diferencia de otros juegos, esta decisión no se suele tomar dando una carta a cada uno de los apostadores, sino que empieza la partida el que saca la carta más alta.

El jugador que tenga el cinco de oros debe abrir el juego colocándolo en el centro de la mesa. Tras él, el giro es en sentido contrario a las agujas del reloj, es decir, hacia la derecha.

Una vez repartido el montón de cartas a los jugadores, comienza el juego. Si el cinco de oros está en la mesa, es el turno del siguiente jugador y puede colocar otra carta dorada junto al cinco, es decir, el cuatro o el seis. También tienes la opción de colocar otro cinco, si tienes uno, y empezar una nueva columna de un color diferente.

Si tampoco tienes ningún cinco, no tienes más remedio que pasar el turno al siguiente jugador, y los demás jugadores hacen lo mismo hasta completar las columnas. En ningún caso se puede colocar otra carta que no siga las cartas de los extremos de las columnas. En otras palabras, si hay un cuatro de oro, no puedes sacar un as, el tres y el dos de oro deben aparecer primero.

En la versión normal, es posible establecer la regla de que todos los cincos aparezcan al principio y, a partir de ahí, quien tenga las cartas más altas o más bajas tiene más posibilidades de perder. La otra opción es forzar la ausencia de cincos, una estrategia que puede ser utilizada por un jugador para deshacerse de las cartas restantes y llevar a los otros jugadores a la desesperación.

Los apostantes deben recordar que cuando pueden poner una carta, deben hacerlo, y si tienen más de una carta para poner, deben elegir una, ya que sólo se puede poner una carta por ronda. Lo que no está permitido es pasar cuando se tiene una carta que poner, ya que esto es imprescindible para el buen desarrollo del juego.

De lo contrario, la partida podría retrasarse hasta que ese jugador quiera poner la carta necesaria para continuar el juego. El primer jugador que se quede sin cartas gana la partida. Si es declarado ganador, se queda con las apuestas realizadas por los demás jugadores al principio de la partida, incluida una apuesta inicial que normalmente se realiza en las mesas del casino.

Vídeo de demostración:

Variantes del cinquillo.

Lo gratificante de Cinquillo es que en cada zona de la península se utilizan ciertas reglas. Las reglas básicas son las mismas en todas partes, pero hay diferencias en la forma de repartir las cartas, los movimientos y las cartas que se pueden jugar.

A la hora de repartir las cartas, hay que tener en cuenta el número de jugadores disponibles. Si dos jugadores comienzan la partida uno a uno, tienen la opción de no repartir las 40 cartas del mazo, sino de repartir entre 10 y 15 cartas y dejar el resto del mazo en la baraja.

Durante el juego, se roban cartas cuando los jugadores no tienen la oportunidad de lanzar una carta válida. En lugar de pasar el turno, se roba una carta, pero siempre es el turno del siguiente jugador para lanzar una carta.

En cuanto a los movimientos, hay algunas variantes en las que se permite pasar tantas veces como se quiera. Si, en algún momento, la carta que el jugador tiene en la mano es crucial para el desarrollo del juego (por ejemplo, un cinco), el jugador se ve obligado a descartarla.

En algunos casos, el jugador espera hasta que todos los demás jugadores hayan agotado sus cartas y sea su turno. En este caso, le toca al jugador descartar el cinco o la carta que decidió no jugar.

También existe la opción del cinquillo cabrón. El cinquillo cabrón es una variante en la que no es necesario que todas las cartas en juego estén en orden. Esto significa que si hay un cinco de oro en la mesa, otro jugador puede lanzar un siete aunque el seis no esté todavía en la mesa. De este modo, el jugador que tenga el seis de oro no podrá tirarlo y deberá conservarlo hasta el final.

En este juego, gana el jugador que tenga menos cartas una vez cerradas todas las columnas. A veces, un jugador puede tener cartas en la mano porque no puede ponerlas en cada columna. En este caso, también gana el que tenga las cartas más altas de cada palo. Esta es la clave del juego.


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